jueves, agosto 11, 2011

Y MI TETA FUE MAMA

Y MI TETA FUE MAMA

Todas queríamos tetas… dos, tres, cuatro tetas … las que sean… una vez que te decidís a travestirte querés tetas. Podés tener bigote, barba, espalda de rugbier, labios de tortuga, el cuerpo de Rubén Peucele… pero nada importa. Teniendo tetas… la cosa cambia. Y hay que tenerlas sea como sea.

Así fué que en mi tránsito por el travestismo he conocido tetas de todo tipo: Tetas de trapo,
tetas de medi

a,
tetas de aceite industrial,
tetas de 5000 pesos,
tetas de bombitas de agua bien carnavalescas
tetas playeras rellenas de arena,
tetas cancerígenas,
tetas caídas,
tetas encapsuladas,
tetas con pezones corridos,
tetas que al desparramarse el líquido inyectado en el pecho se corrían hacia abajo y terminaba la teta en la rodilla,conoci tambien las tetas en plataforma… sí…

La teta en plataforma se las ví a una travesti petisa con pinta de tapón erótico que se había inyectado aceite industrial, y en vez de esperar que se le solidifique para lograr una forma agradable a TETA, se había ido a bailar chocha de contenta con sus nuevos pechos turgentes… turgentes hasta que al otro día el líquido se le empezó a desparramar y se le formó un solo bloque donde se le unían las dos pechugas en una masa deforme.

Desesperada y angustiada corrió a pedirle a la Rucucu, la misma trava que la había inyectado, que le inyectara de nuevo más aceite para poder tener sí o sí dos pechugas lindas, así que arriba de esa plataforma logró después de tomar los recaudos necesarios, tener dos hermosas tetas sobre plataformas.

Otras de las tetas raras que conocí fueron unas con globitos, si si globitos que se le habian formadodebido al aceite industrial, se le formaban a la Samantha unos pequeños globos dentro de los pechos, que le servían para descargar nervios cuando estaba aburrida, por que se los palpaba y se los palpaba obsesivamente y se los reventaba con las uñas postizas, eran como los globitos de los plásticos de embalajes que reventamos con placer cuando somos chiquitos.

Pero las más tiernas de las tetas que guardo en mi memoria son unas que tuvieron hijitos. Mi amiga Hanna se había hecho unas tetas con dos medibachas llenas de semillas de mijo, por que decía que tenían textura real a teta, y yo, le decía que eran tetas de pajarito, que tenia que ponerlas en una jaula, en vez de adentro de su corpiño.

Un noche de tantas que estábamos en la esquina de Viamonte y Uriburu tomando cerveza y haciéndonos las lindas. En eso, de la nada, un muchacho muy viril la empezó a rondar con cara de tener muchas ganas de comérsela, Hanna se acomodó sus tetas pajarito y lo miró sensual, el muchacho se acercó y se pusieron a charlar, en solo cinco o diez minutos ya se lo había llevado detrás de la casuchita de un estacionamiento sin techo que usábamos de telo.

Seguimos tomando cerveza y ya se hacía la hora de entrar a la disco, Hanna salió arreglándose su pelo con cara de satisfacción y nos hizo señas de que entráramos al boliche. Cuando estábamos pagando la entrada, se acomodó sus tetas pajarito y ahi se dio cuenta que le faltaba un pecho. Atinó a salir nuevamente a buscar corriendo la teta al estacionamiento, pero si perdíamos el turno teníamos que hacer una cola insoportable, mejor dicho, una fila. Si fuera por hacer la cola, estriamos todas ansiosas esperando como locas.
Se decidio en solo un segundo y se sacó la teta que le quedaba puesta y la metió en la cartera, algo se le iba a ocurrir para no quedar MONOTETA.

A la semana , volvimos al mismo lugar que era nuestro cuartel de guerra y antes de entrar al boliche, Hanna, que era más rápida que meteoro y el batimovil juntos, conoció a otro chico que quería comérsela, sea como sea. Como mi amiga no era precisamente tímida, le hizo unos ojitos y lo metió en la misma casuchita.
Después de disfrutar de una ratito de dulce amor instantáneo el muchacho salió del garage como si se lo llevara el diablo, y Hanna, salió más que contenta con algo en la mano gritándonos:


-¡Chicas… chicas… ¡MI TETA TUVO HIJITOS!... ¡MI TETA TUVO HIJITOS!


Nosotras mirándola como si estuviera pasada de loca, nos dimos cuenta que traía su teta perdida el fin de semana anterior en la mano, y como era de mijo, con la humedad de esos días, había germinado.
Era una teta linda con muchos brotecitos y verdes hojitas. Recordamos los germinadores que hacíamos cuando éramos chicas, y cuando llegamos a casa, pusimos la bola de media brotada adentro de una maceta para que cada temporada diera frutos… y nunca, pero nunca, pero nunca… NOS IBA A FALTAR UNA TETA…

NATY MENSTRUAL
DICEMBRE 2007

2 comentarios:

Infusiòn Mental dijo...

en un mundo paralelo un balde seria un buen compañero, pero aca la aguja y hilo puede alcanzar para coser la carne.

Amanda dijo...

muy cierto, las tetas son la última idea que se termina transformando en primera necesidad. Me sentí interpretada... besos